Antes de comenzar el montaje del acuario de arrecife que iniciaremos con el llenado del agua vamos a repasar la equipación que hemos decidido montar en nuestra próxima instalación. Ver foto detalle
Eligiendo la iluminación
Determinar el tipo de iluminación que vamos a instalar debe realizarse en función a las necesidades de los futuros animales fotosintéticos que poblarán nuestro acuario. Conocer las necesidades en cuanto a intensidad lumínica de nuestros invertebrados beneficiará su longevidad en nuestra instalación.
Muchos de los corales que podemos mantener en nuestro acuario cubren sus necesidades nutricionales de carbono, en mayor o menor grado, gracias los procesos fotosintéticos realizados por las algas simbiontes denominadas zooxantelas presentes en sus pólipos. Estas algas requieren por tanto de una cantidad y tipo de iluminación determinada para garantizar la producción de oxígeno y consumo de dióxido de carbono.
Con una iluminación inadecuada se pueden llegar a mantener invertebrados sustituyendo está falta de actividad fotosintética por otro tipo de alimentación pero su desarrollo será prácticamente nulo aunque lleguen a sobrevivir. Este mantenimiento sólo podrá ser realizado si conocemos y ofrecemos al animal el tipo de alimento que demande. Determinar este aspecto es complejo ya que cada coral demanda alimentos de diferente tamaño que encuentra en la columna de agua incluidas bacterias. Otra parte de su alimentación la obtiene por absorción.
En realidad pocos son los invertebrados fotosintéticos que se puedan considerar totalmente autotróficos, es decir; que cubran sus necesidades totalmente con sus medios.
En nuestro caso particular, el tipo de animales todavía está por determinar ya que continuamos dudando si montar un acuario exclusivo sps o por el contrario una colección de diferentes tipos de corales blandos y duros.
Hemos decidido por tanto partir con tubos fluorescentes y descartar por el momento las lámparas HQI que dan un excelente rendimiento en el mantenimiento de corales fotosintéticos además de procurar una visión muy natural a las instalaciones. El objetivo perseguido es controlar el número de zooxantelas simbiontes y tratar de mantener en lo posible el color más intenso de nuestros invertebrados. Los watios instalados son en total 156, aproximadamente 1 por litro si descontamos el volumen que perdemos de los 220 litros teóricos con el rebosadero, el sustrato y la roca viva.
Durante una primera fase del proyecto combinaremos en una proporción del 50% tubos Giesemann Aquablue plus de 15000ºk con tubos Actinic plus de 22000ºk. Iremos sacando fotografías de nuestros animales y posteriormente cambiaremos a una combinación de 3 por 1 actínico y finalmente una combinación del 50% Powerchrome Midday de 6000ºk con Actinic Plus.
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La pantalla elegida es una Sfiligoi Stealh sin cristal de filtro que garantiza alcanzar la temperatura suficiente para obtener de los tubos el mayor rendimiento.
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El rebosadero y el filtro colector.
El acuario tendrá un rebosadero dotado de un sistema de prefiltro que impide la entrada de animales, cosa que por experiencia considero imprescindible. En otro acuario sin este filtro hemos sufrido repetidos atascos en el durso con holioturias, anémonas e incluso estrellas. El prefiltro usado es el plato de goteo de la marca Aqua Medic. Ver foto detalle
Contar con un rebosadero en un acuario marino es una elección que reporta muchos beneficios. Además de permitirnos ampliar los litros disponibles gracias al filtro colector beneficia el oxígeno disuelto y el potencial redox del acuario debido a la caída y turbulencia que se genera a su entrada. Estos rebosaderos deben estar equipados con un sistema “Durso” confeccionado en PVC y acompañados de una llave de paso en el extremo posterior de la bajada una vez superado el pasamuros. Con esta llave controlaremos la entrada de agua por el sumidero evitando que el tubo de bajada baje con aire provocando mucho ruido. A la vez nos permite controlar el nivel de agua dentro del rebosadero con lo que mitigamos completamente el ruido de caída del agua.
La elección del filtro.
La urna que sirve de filtro colector tiene unas dimensiones de 50 x 30 x 40 (largo, ancho y altura). Esto incrementa el volumen de nuestro acuario de arrecife en 60 litros aproximadamente. El sistema de filtración estará dividido en tres partes.
La caída del rebosadero entrará en un primer momento en un prefiltro mecánico, prefiltro ecosystem, formado por una maya fina lavable cuya finalidad es retener toda partícula sólida que caiga por el rebosadero. De esto modo evitaremos en gran parte los sedimentos que suelen crearse en la base del filtro colector. Este tipo de sistema de filtración mecánica ha de ser mantenido escrupulosamente para garantizar su funcionamiento. La filtración mecánica no filtra lo que hace es retener la suciedad. Por eso hasta que no se retira la maya en realidad no estamos filtrando. Por esta razón es recomendable aclararla dos o tres veces por semana en función de la cantidad de desecho retenido.
El skimmer. El skimmer es la pieza fundamental de todo sistema de filtración marino, ya sea instalado en un acuario de peces o en un acuario de arrecife. La tensión superficial de las burbujas de aire que recorren su cuerpo atrae las partículas de suciedad permitiendo que estas rebosen por la copa y sean eliminadas del circuito. Al ser eliminadas del circuito los desechos no pueden ser oxidados en residuos orgánicos y por tanto no alimentan el ciclo del nitrógeno cuyo final, en la mayoría de
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los casos en instalaciones cerradas como es un acuario, resulta en la producción del nitrato. El nitrato junto a los fosfatos son un nutriente necesario que en exceso multiplica la presencia de algas filamentosas. También afecta la multiplicación de las zooxantelas cuya presencia masiva tornará marrones nuestros invertebrados debido a su color pardo.
Para nuestro proyecto hemos elegido el skimmer de Aqua Medic Turboflotor blue 1000. Este skimmer que ya tenemos instalado en el acuario de roca viva de nuestro comercio nos garantiza una excelente espumación y rendimiento para los litros de nuestro acuario. Su bomba de 1200 litros/hora de reducido tamaño y la posibilidad de instalarlo de forma de mochila amplía las posibilidades de nuestro a priori reducido filtro colector.
Por último, en la búsqueda de potenciar la mayor coloración de nuestros invertebrados, vamos a instalar un reactor de zeolitas de la marca Grotech “Zeolita filter 110”. La zeolita es un sustrato de origen natural, de mayor rendimiento que el carbón y los filtros de arena, que actúa en el agua marina como intercambiador de iones. La zeolita que empleamos de la marca Grotech es una sustrato micro poroso que permite reducir la cantidad de amoniaco presente en el agua. La eliminación al máximo de nutrientes permite reducir la cantidad de algas.
La zeolita debe ser mantenida también escrupulosamente ya que los micro desechos presentes en el agua acaban por taponar sus micro poros, siendo colonizados por millones de bacterias nitrificantes que afectan el equilibrio del redox en el acuario. Podéis leer más sobre la zeolita en el siguiente artículo publicado en Aquanovel: Empleo de zeolitas en el proceso de filtrado
El retorno del filtro colector al acuario lo realizaremos con una bomba universal de Aqua Medic Ocean Runner 2500 de 2400 litros/hora. La medida aproximada de cálculo del caudal correcto es de aproximadamente un 10% del volumen de agua. En nuestro caso con un acuario de 220 litros teóricos 2400 litros nos parecen correctos. La altura máxima de trabajo de la bomba es de 2,6 metros. En nuestro caso la altura a superar es de 1,3 metros por lo que la pérdida de caudal no será de importancia.
El retorno al acuario lo hemos solventado con el kit Installation Set de Eheim para manguera de 16/22 mm. Este kit permite una sencilla instalación y un cómodo mantenimiento. La manguera está puesta a propósito para evitarnos la penuria de tener que sustituir el PVC cada poco tiempo para eliminar los restos de precipitaciones que acaban por reducir su caudal.
La semana que viene comentaremos la fase de colocación del sustrato, el llenado del tanque, la fabricación del agua marina y la puesta en marcha de nuestro acuario de arrecife antes de introducir la roca viva que será el paso siguiente.
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