Iniciábamos nuestro proyecto de construcción de un acuario de arrecife hablando de los tres nutrientes principales presentes en los arrecifes coralinos: El fósforo, el nitrógeno y el carbono. Según nos vamos acercando al momento de introducir los primeros animales conocer su funcionamiento resultará de gran interés para poder corregir peligrosas concentraciones.
Habíamos dejado nuestro proyecto en el capítulo anterior en el inicio de la primera plaga de algas que afecta a un tanque de nueva instalación casi sin excepción, las algas unicelulares. La excepción no obstante será todo aquel acuario de arrecife en donde se hayan controlado al máximo las concentraciones de silicato y fosfato introducidas a través de un equipo de ósmosis de prestaciones suficientes.
Por norma general las primeras algas que aparecen serán las algas unicelulares de carácter planctónico. Entre ellas encontramos al alga diatomea cuya supervivencia está directamente relacionada con la proporción de silicatos disponibles en el agua. Estos seres unicelulares además del silicato consumen otros nutrientes como el CO2 y los fosfatos.
Como comentábamos en el capítulo anterior, una vez agotada las reservas las algas morirán masivamente devolviendo al agua los nutrientes acumulados. El periodo de permanencia de la masa cobriza que cubre el sustrato y en parte nuestra roca viva dependerá de cada tipo de agua. Habrá acuarios con pocos silicatos cuya incidencia de la diatomea será una mera anécdota y otros sin embargo en donde parecerá perpetuarse como parece ser nuestro caso pero sin demasiada incidencia.
Estos equipos lo forman una lámpara que irradia radiaciones ultravioletas capaces de quemar literalmente las esporas con las que se reproducen estas algas unicelulares. Cierto es que la carcasa que recubre a las algas diatomeas las convierte en inmunes contra la acción de la radiación pero será muy efectiva contra el denominado agua verde y las futuras algas filamentosas.
Leer más sobre las lámparas germicidas en el siguiente artículo publicado en Aquanovel
Las lámparas germicidas protegen la acción de las bombillas con una cámara de cuarzo que impide su contacto con el agua. Cuanto más lento sea el paso del agua y mayor la longitud de la bombilla más eficaz será su acción llegando incluso a eliminar bacterias y protozoos causantes de los problemas parasitarios más habituales de los animales en cautividad como el crytocarion. Leer más sobre el Crytocarion irritans
La proporción de watios a emplear siempre debe ser superior que en agua dulce, aproximadamente el doble, debido a las sales disueltas que impiden el paso de la luz reduciendo su efecto.
Las germicidas deben ser empleadas de forma continúa sin importarnos la eliminación de las bacterias nitrificantes que pudiera destruir ya que la mayoría de ellas se asienta en el sustrato y en la roca viva, siendo muy poco el porcentaje en relación presente en el agua.
La efectividad de la radiación se ve reducida como hemos comentado por las partículas en suspensión por lo que es conveniente, y por ese motivo lo hicimos en nuestro proyecto, situar previamente a la lámpara un pre filtro mecánico que garantice la mayor claridad posible del agua. Prefiltro ecosystem
Los únicos mantenimientos que debemos realizar a la lámpara son el de cambiar su bombilla aproximadamente cada 6 meses, igual que ocurre con nuestra iluminación T5, y aproximadamente cada 5 años sustituir la cámara de cuarzo que con el paso del tiempo irá volviéndose más opaca y por tanto menos efectiva.
Retomando la aparición de las primeras algas en nuestro recién estrenado acuario de arrecife debemos prepararnos para enfrentar la segunda plaga que se presentará en la mayoría de los casos en todas las instalaciones: Las algas filamentosas.
Todos los seres que emplean el fosfato y el silicato como nutrientes para conseguir a través de la fotosíntesis el carbono para alimentarse son grandes almacenes que al descomponerse tras su muerte devuelven al agua los nutrientes asimilados. Por esta razón tras la muerte masiva de las algas unicelulares por el agotamiento del silicato, un nutriente fundamental, comenzará en el acuario un aumento paulatino de la concentración de fosfatos debido a las cantidades devueltas por los cadáveres y los restos que ha producido las fases de oxidación del ciclo del nitrógeno. En nuestro caso y tras testear aumento hasta una concentración peligrosa de 0,2 ppm. Test de fosfato empleado Seachem Test Phosphate
Para ello lo más conveniente es el empleo de resinas intercambiadoras de iones que podemos encontrar de origen férrico o de aluminio. Las resinas anti fosfatos de origen férrico son aplicadas con resultados a mayor plazo que las de base alumínica. En nuestra opinión, las férricas, son más agresivas sobre todo con los invertebrados sésiles. Las de aluminio nos han gustado más ya que son más rápidas, normalmente efectivas en 3 - 4 días según proporción de fosfatos a eliminar y menos agresivas con corales y anémonas. Leer más sobre los polímeros y resinas absorbentes.
Nosotros para el proyecto hemos empleado las resinas de Seachem, la marca con la que estamos trabajando. Hemos empleado la resina denominada Phosguard que es un gran absorbente de fosfato y silicato. Lo hemos instalado en un reactor de fluidos con máximo paso de agua, aproximadamente 1000 litros a la hora y la hemos sustituido al 3 día tras comprobar que la presencia de fosfatos se había reducido a 0,1 y el silicato a 0. No conviene dejar de forma permanente la resina instalada ya que también absorbe otros elementos como los oligoelementos o trazas de los que ya hablaremos próximamente. Yo soy más partidario de emplear la resina directamente sobre el agua de osmosis, que emplearemos para aditivos y relleno, si es necesario una vez corregido el problema en el acuario.
Otra resina que hemos probado con resultados muy buenos es la resina anti fosfatos y silicatos de Aquarium Pharmaceuticlas denominada Phos-Zorb. Esta resina al igual que el Seachem Phosguard es de base aluminica y nos ha dado buenos resultados a corto plazo con tan sólo dejarla sumergida en el filtro colector. No obstante conviene emplear un prefiltro mecánico antes del paso del agua de la resina para no saturar sus microporos con desechos orgánicos.
La última de las plagas de algas tapizantes que suelen aparecer en las nuevas instalaciones marinas son las algas azules o también conocidas como cianobacterias. Estas algas unicelulares a caballo entre el mundo de las algas y las bacterias, proliferan normalmente en acuarios iniciados con una gran carga orgánica de origen normalmente procedente de la roca viva.
En los acuarios en maduración llega un momento en que el ciclo del nitrógeno se ve reducido debido a que los desechos orgánicos son menores. Ante esta falta de nutriente otras algas no podrán prosperar liberando otra vez desechos al agua siendo aprovechados por las algas cianobacterias que son capaces de vivir en ausencia total de nitrato ya que poseen células especializadas en producir el nitrato, la formación de nitrato es visible por las burbujas de nitrógeno que cubren a las colonias, por lo que todas nuestras acciones deben ir aplicadas a reducir el fosfato. Una germicida nos será de gran ayuda ya que son muy eficaces contra este tipo de ser unicelular.
La coloración del alga cianobacteria es variable en función de la iluminación. Siempre están presentes en la columna de agua y no son visibles hasta que su presencia es masiva y coloniza la roca viva, los cristales o el sustrato. Su presencia es controlable como hemos comentado y no suele ser problema en los principios de las nuevas instalaciones. Si lo son en acuarios ya establecidos con animales sésiles a los que llegarán a tapizar.
En el próximo capítulo hablaremos de la química propia de una instalación de arrecife previamente a la introducción de los primeros animales, en concreto de la reserva de alcalinidad y del Ph que juegan un papel fundamental en el equilibrio iónico del acuario marino y de arrecife.
Nosotros en este momento hemos comenzado a aditar Seachem Aquavitro Balance debido a que hemos tenido que variar un poco el proyecto y dar cabida a unos peces para un cliente que necesitan algo más de espacio. Debido a la presencia de CO2 producida por la acción bacteriana y los procesos fotosintécios y de oxidación de las algas nuestro Ph estaba rozando el 8 y hemos empezado suavemente a equlibrarlo a 8,2 añadiendo este buffer de carbonatos.
Valores de medición: Amoniaco 0, Nitrito 0, Nitrato 1 ppm, Fosfato 0,1 Silicato 0, temperatura 26º C, densidad 1023 ppm, Ph 8,2
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