Ludwigia repens

 

Ludwigia repens De la familia Onagrace que comprende especies y variedades subtropicales de origen Norte y centro americano sólo la Ludwigia es completamente acuática y por tanto apta para su mantenimiento en acuarios. Estas especies son plantas bastante resistentes que admiten su mantenimiento a diversas temperaturas, entre los 18 y los 26º C prefiriendo las temperaturas más frescas.

De estas especies, que deben ser plantadas en manojos, la más común en el comercio y por tanto la más difundida es la Ludwigia repens también denominda L. natans que puede ser cultivada tanto de forma sumergida como fuera del agua. Todas ellas presentan hojas lanceoladas de diversos tamaños y sus tallos crecen verticalmente de forma muy frondosa siendo por tanto refugios idóneos para muchas especies de peces.

Otras especies también bastante comunes en los comercios son la Ludwigia arcuata (L. de hojas estrechas) cuyo tallo es rojizo y sus hojas más alargadas. Es la especie más sensible y debe ser podada regularmente para permitir que le llegue la mayor cantidad de luz posible. La Ludwigia palustris es por el contrario la especie más robusta e incluso es indicada para el mantenimiento en acuarios carentes de calentador. Todas ellas y algunas variedades procedentes de cruces como la Ludwigia mullertii presentan formas y coloraciones similares, lo que hace que sea realmente complicado determinar con exactitud la especie que mantenemos.

Ludwigia repens
Pertenece: Plantica

Ludwigia repens

Pertenece: Fiskar Ludwigia repens
Pertenece: Plantica
 

Su mantenimiento en acuario es sencillo, no obstante conviene conocer de sus necesidades para evitar perderlas.

Tamaño

El tamaño que pueden alcanzar los tallos de la L. repens es de aproximadamente 60 cm pudiendo llegar a emerger del agua o presentarse doblada en la superficie. Las hojas son de aproximadamente 4 cm.

Origen

Todas las especies proceden del norte y centro de América. En la actualidad se puede encontrar distribuida por otras localizaciones de África, Asia e incluso Europa.

Condiciones acuáticas

Prefieren las temperaturas moderadas no superiores a los 25ºC y las aguas neutras aunque puede desarrollarse bien tanto en aguas moderadamente blandas y duras. Es aconsejable realizar cambios periódicos de agua.

Mantenimiento

Para lograr su óptimo desarrollo deberemos colocar un sustrato enriquecido, preferiblemente con arcillas o abonos. Además se debe añadir periódicamente hierro al agua para que la planta conserve sus tonalidades en rojo y verde brillantes. Al ser una especie de aguas tranquilas no se debe crear una gran corriente de agua en el acuario. Es preferible repartir la salida del filtro a través de varios agujeros en vez de hacerlo a través de una salida.

Como hemos dicho anteriormente se debe plantar en manojos de 4 o 5 plantas manteniendo una distancia de unos 5 a 10 cm, entre manojos, para que pueda desarrollarse bien. La planta se reproduce por esquejes que nacen lateralmente e irán formando una columna densa de hojas y tallos. Estos esquejes pueden ser podados para ir creando nuevos grupos de plantas. Esta maniobra se debe hacer con tijeras para producir un corte limpio. Los cortes con las manos podrían aplastar los tallo provocando que estos acaben pudriéndose. Si las mantenemos en acuario desprovistos de tapa es factible que puedan aparecer flores en las zonas del tallo emergidas.

En grupos de plantas enfermas, ya sea por una excesiva temperatura, falta de luz o otras causas podemos encontrarnos con el problema de que se sueltan muchas hojas pudiendo llegar a taponar la entrada al filtro. Por esta razón es imprescindible que retiremos periódicamente las hojas desprendidas.

Iluminación

Presenta altos requerimientos lumínicos por lo que se deberá plantar en lugares donde pueda recibir la luz directa sin competencia con otras plantas. Acuarios deficientemente iluminados o plantas con tallos muy desarrollados provocarán que la Ludwigia pierda las hojas de la base de los tallos. En este caso se debe podar la planta en la zona que conserva las hojas y replantarlo. De este modo salvaremos la planta.

Grado de dificultad: principiante, avanzado, experimentado

Aficionado principiante