Marisa cornuarietis, Caracol cuerno de carnero

 

Marisa cornuarietis, Caracol cuerno de carneroMarisa cornuarietis (Linnaeus, 1758). Nombre común caracol cuerno de carnero gigante. Orden Mesogastropoda, familia Ampullariidae que engloba a los caracoles manzana (género Pomacea) entre los que se encuentra esta especie. Al igual que el resto de especies de la familia el Marisa cornuarietis presenta también de forma combinada branquias y un sistema pulmonar dotado de un sifón del que se vale para tomar aire directamente de la superficie. A diferencia de otras especies más populares de caracol manzana el Marisa presenta la concha más estrecha y en forma de disco. Su coloración es variable entre ejemplares siendo mayoritariamente amarilla o dorado presentando varias líneas oscuras paralelas al desarrollo de la concha. Su cuerpo es amarillento o marrón presentando motas oscuras. Existen variedades producidas carentes de toda línea.

Oriundo del continente Americano especialmente en Sudamérica y América Central siendo originario de países tropicales y subtropicales. No obstante en la actualidad se puede encontrar en otras localizaciones Asiáticas y en parte de Estados Unidos. Esta distribución se ha realizado al ser esta especie depredadora de otros caracoles más pequeños portadores de fases intermedias de desarrollo de parásitos peligrosos incluso para el hombre.

Habita generalmente en aguas poco profundas, no más allá del metro de profundidad, dotadas de corriente en zonas muy plantadas. Su origen tropical obliga a mantenerlo en temperaturas comprendidas entre los 23 y los 27ºC. Temperaturas por debajo de 20ºC limita su actividad biológica.

Es un caracol relativamente pequeño ya que no suele desarrollarse más allá de los 5 cm. Al igual que sucede con el resto de especies de la familia distinguir el sexo es francamente complejo.

Las condiciones acuáticas para su mantenimiento no son exigentes pero deberemos tener en cuenta que estos animales requieren de cierto contenido de calcio y magnesio para la formación de sus conchas.

Este dato nos obliga a mantenerlo en aguas moderadamente duras con Ph neutro o ligeramente alcalino. La falta de carbonatos provocar roturas en la concha y aparición de agujeros. Sin embargo y a pesar de esta necesidad son una especie altamente resistente al empeoramiento de las condiciones del agua pudiendo mantenerse en perfectas condiciones en aguas con bajos niveles de oxígeno. Puede incluso prosperar en aguas salobres.

El Marisa cornuarietis es omnívoro alimentándose de todo resto de alimento no consumido que pudiera ponerse a su alcance. Son por tanto un buen recurso para la limpieza natural del sustrato del acuario. Requiere de cierto aporte vegetal en su dieta. En caso de no obtenerlo, ser el alimento escaso o mantener un número elevado de especimenes pueden devorar las hojas de las plantas. El complementar su alimentación con alguna tableta de fondo o sobre cristal basada en alga espirulina reduce las posibilidades de que dañe las plantas.

Su comportamiento es pacífico siendo tolerante para con sus congéneres y con miembros de otras especies. Sólo en caso de ser mantenido en aguas muy blandas puede raspar las conchas de otros caracoles para conseguir el carbonato cálcico.

Marisa cornuarietis, Caracol cuerno de carnero
Pertenece: Maniakva
Marisa cornuarietis, Caracol cuerno de carnero
Pertenece: Maniakva
Marisa cornuarietis, Caracol cuerno de carnero
Pertenece: Aquabase.org

La reproducción de la especie suele presentarse de forma espontánea en el acuario. Para que esta se produzca es imprescindible la presencia de los dos sexos porque no son animales hermafroditas. A diferencia de otras especies de caracoles manzanas el M. cornuarietis realiza las puestas totalmente sumergidas, sobre las hojas de las plantas, protegidas por una especie de nido de gelatina. Las puestas para que salgan adelante es conveniente que sean retiradas a un acuario de cría ya que otros peces o sus propios progenitores se alimentarán de las larvas.

La eclosión de las puestas suele retrasarse unos 15 días. Tras ella los pequeños caracoles son totalmente independientes y comenzarán a alimentarse por si solos de algas y limos. En instalaciones destinadas a su cría es necesario ofrecerles comida de pequeño tamaño como por ejemplo la ofrecida a alevines de peces, plancton o vegetales desmenuzados.

A diferencia de sus progenitores los animales presentan la concha de color rojizo en la que ya es visible las rayas oscuras. Con el desarrollo irá tomando la coloración mencionada para ejemplares adultos. Su posición y movimiento también es algo diferente al de los adultos. Los caracoles jóvenes se desplazan totalmente erguidos mientras los adultos presentan una posición inclinada.