El filtro biológico, el skimmer y la roca viva. Capítulo 3.

 

Vista de un Skimmer y su rebosaderoEn los dos primeros capítulos del curso básico de iniciación veíamos a groso modo una pequeña introducción sobre la acuariofilia marina, las clases de agua y la química del acuario. Ahora nos centraremos en el equipamiento necesario para el mantenimiento de las condiciones acuáticas.

Comenzaremos por el sistema de filtrado. Los conceptos sobre el ciclo del nitró- geno y los diferentes tipos de filtración son los mismos que los descritos para la acuariofilia de agua dulce así como las bases de funcionamiento. Podéis ampliar la información sobre todo lo relacionado con la filtración en el capítulo tres del curso de acuriofilia de agua dulce y los distintos artículos publicados en la web sobre equipamiento.

Centrándonos en la acuariofilia marina deberíamos comenzar hablando del método de filtrado denominado Berlín. Este método concebido a finales de la década de los 70 en Alemania vino a revolucionar la acuariofilia marina permitiendo mantener especies delicadas que hasta la fecha habían representado un verdadero quebradero de cabeza para los aficionados más avanzados.

Acuario de arrecife con roca viva instalada
Este método basa su funcionamiento en la eliminación del nitrato producido por los sistemas de filtrado convencio-nales: Filtros seco-húmedos, presuri-zados y otros filtros de filtrado biológico. Para ello traslada el peso de los pro-cesos de filtrado a la roca viva que supone un excelente sistema de filtrado biológico natural y al Skimmer o eliminador de proteínas que ha de ser de altas prestaciones.

Llegados a este punto conviene recalcar que el método Berlín es sólo aplicable a acuarios de arrecife donde la roca viva desempeña un papel de protagonismo. En acuarios marinos de los denominados de peces o mixtos el trabajo de filtrado sigue recayendo en filtros seco-húmedos o de lecho fluido lo más grandes posibles junto al separador de proteinas.

Continuamos, además de componer una decoración lo más cercana a la realidad subacuática la roca viva gracias a su estructura porosa poblada de mil formas y maneras por bacterias, protozoos y otros muchas formas más complejas como artrópodos o algas por ejemplo, realiza para entendernos dos procesos complemen-tarios de eliminación de sustancias nitrogenadas.

En la capa externa al contacto del oxígeno disuelto en el agua las colonias bacteria-nas eliminan los compuestos más tóxicos descomponiendo el Amoniaco, los nitritos y las proteínas. La capa interna también muy porosa en presencia de menor cantidad de oxígeno presenta una colonización que elimina el Nitrato resultante del ciclo de filtrado.

La roca viva, podéis leer más sobre ella en el artículo publicado en la sección de acuariofilia marina, contribuye al mantenimiento del equilibrio de las condiciones acuáticas y produce zooplacton y fitoplacton que son el primer peldaño de la cadena alimenticia del acuario.

El Espumador de proteínas

También conocido como Skimmer es la piedra angular en la que se sustenta el equilibrio del acuario marino. Un Skimmer de calidad asegura unas condiciones acuáticas óptimas. Por ello no conviene escatimar a la hora de su elección ya que el elegido nunca será demasiado potente.

Vista de un Skimmer y su rebosadero

El principio de funcionamiento del espumador es la separación de las enzimas proteicas que forman la base de los compuestos nitrogenados ricos en amoniaco. Eliminando los compuestos iniciales conseguimos reducir entre otros los Nitratos, fosfatos y fenoles resultantes del ciclo de nitrógeno.

Además de lo dicho anteriormente el Skimmer equilibra el Ph del acuario al generar-se menos ácido carbónico. Se reduce la disminución de Kh y potencia el control del Pontencial Redox que es la diferencia existente entre las perdidas y la ganancias de oxígeno que se producen en el desarrollo de los procesos químicos y biológicos del acuario.

Por último la ubicación del Skimmer debe garantizar el correcto movimiento de agua del tanque posibilitando que pase por su interior todo el agua del acuario. Para lograrlo deberemos dotar al tanque de corrientes adecuadas a fin de evitar zonas muertes. Es importante aclarar que la circulación del agua incluye al sustrato. Un sustrato excesivamente grueso impedirá la correcta circulación de agua y por tanto las capas inferiores perderán paulatinamente oxígeno con lo que su capacidad de filtrado será menor. El resultado será la aparición de Nitritos por la descomposición de desechos que no son eliminados por carecer de una colonia bacteriana suficiente.

Conclusiones: El método Berlín es un sistema reconocido por todos con muchos años de óptimos resultados. Aunque este sistema presenta al Skimmer como único elemento mecánico del filtrado existen muchos partidarios de potenciar el filtrado biológico con la instalación de filtros extras de menor tamaño. No son imprescin-dibles pero multiplican el rendimiento de la filtración biológica.

El aficionado es, en función del número y especies que se mantenga, si se decide por un equipo comercial con filtro biológico, pre-filtro y Skimmer integrado o un Skimmer único con o sin el filtro biológico extra. En este último caso el filtro extra debe ser alimentado por todo el agua de salida del Skimmer con lo que favorecemos el asentamiento bacteriano al suministrarle agua muy rica en oxígeno y evitamos una nitrificación excesiva.