Métodos naturales para control de algas filamentosas.

Algas filamentosas verdes acabando con un coral

Artículo cortesía de la compañía Red Sea

A la hora de iniciar un nuevo acuario marino nos encontraremos, si no se pone remedio a ello, con una etapa inicial de explosión de algas filamentosas. En efecto, parece inevitable que sustrato, roca viva y cristales, se cubran con espesas colonias de algas filamentosas que, lejos de desaparecer, incrementan su tamaño hasta convertirse, en muchos casos, en una plaga difícil de contener.

La explicación a este fenómeno es relativamente sencilla.

El ciclo del fosfato

Toda materia orgánica, tanto animales como plantas, contiene aproximadamente un 1% de fósforo en forma de fosfato (PO4³). Los peces defecan en el acuario diariamente, algunos fosfatos son introducidos en el acuario por este proceso. Los desperdicios de los peces y la descomposición bacteriana de la comida sobrante también introducen fosfatos en el agua, por supuesto, la roca viva nueva también introduce grandes cantidades de materia orgánica en descomposición.
 

En la naturaleza existe un verdadero ciclo del fósforo. Los fosfatos son un importante fertilizante para las plantas que estimulan el crecimiento.

En el acuario, la densidad materia orgánica es mucho más alta que la naturaleza. En muchos acuarios el crecimiento de las plantas es insuficiente para asimilar todo el fosfato que esañadido por el detritus, por lo que éste se acumula en el agua. Este proceso tiene importantes efectos no deseados, en particular, las algas azules, verdes y filamentosas encuentran condiciones favorables y se desarrollan sin control.

Los invertebrados marinos como corales pueden perder sus zooxanthellaes (minúsculas algas que viven en la piel de los invertebrados) conduciendo a la degeneración y eventual muerte de éstos sensibles animales.

Especialmente en un acuario de arrecife, los niveles de fosfatos deberían ser chequeados semanalmente.

La concentración debería ser lo más baja posible, con 0,3 ppm como máximo absoluto para los acuarios de arrecife. Mayores concentraciones de este valor no son tóxicas para peces marinos o de agua dulce, lo perjudicial es el hecho de que las aguas se encuentren sobre-fertilizadas, con el resultado de un crecimiento de las algas y deterioro en los invertebrados.
 

Algas filamentosas verdes acabando con un coral

El Silicato

La sílice (SiO2), el Acido silícico (H2SiO3), los Silicato (SiO3²) y otros compuestos de Silicio (Si) son compuestos normales del agua marina y agua dulce.

Estas sustancias se encuentran normalmente en bajas concentraciones y no son tóxicos. Los compuestos de Silicio pueden tener una pequeña relevancia para el acuariófilo, sin embargo, las algas microscópicas llamadas diatomeas lo utilizan para la formación de su cubierta protectora.

Las diatomeas siempre están presentes en pequeñas cantidades en todos los acuarios, pero si se reproducen en grandes cantidades, su presencia puede detectarse sin necesidad de microscopio como unas manchas marrón oscuro sobre los objetos decorativos del acuario. Son llamadas comúnmente algas marrones.

Este fenómeno siempre ocurre muy pronto en los acuarios marinos recién montados ensuciando las arenas, la roca, etc. volviéndose oscuro desde algunos días hasta dos semanas. Este crecimiento de algas marrones consiste en millones de diatomeas, que forman una vegetación pionera sobre las superficies yermas. Como el silicato disuelto es normalmente bajo, las diatomeas decrecen gradualmente su número para dejar espacio a otros organismos.

La explosión de algas en acuarios estables

Bajo ciertas circunstancias, las algas filamentosas pueden florecer en un acuario maduro. Esto está causado generalmente por una combinación de dos factores:

  • Las algas son abastecidas por suficiente silicato, fosfato y nitrato como para mantener su crecimiento.
  • Las algas no son inhibidas por el crecimiento de otros organismos. Esto significa que las condiciones en el acuario son relativamente pobres, con insuficientes competidores (algas superiores).

Otras posibilidades son: la utilización de rocas, arenas o materias filtrantes no recomendadas, que disuelvan cantidades significativas de silicato, fósforo o nitrato en el agua. Por ejemplo, cierta clase de arenas para filtros de lecho fluido puede contener silicato, favoreciendo una constante adición de silicato en el filtro.

Como tratamiento puede actuarse de la siguiente forma:

Introduciendo roca viva fresca y algas superiores que compitan por la asimilación de nutrientes con las algas filamentosas. Repasa también que tu separador de urea esté en óptimas condiciones. Conectar un filtro de carbón activo al inicio, también puede ser una buena opción.

Analizar los parámetros del agua ( nitrato, fosfato, calcio y alcalinidad) y descubrir cual es la causa de la entrada de las sustancias propicias al crecimiento de algas. Cantidades significativas son normalmente introducidas por el agua corriente utilizada para los cambios de agua o como compensación de la evaporación. Utilizar agua de osmosis para estos fines y por supuesto una buena sal sintética o natural.

Introducir organismos que basen su dieta en el consumo de algas filamentosas.

Sin duda, la mejor opción a la hora de atajar el problema de las algas es el control mediante comedores de algas.

Los Turbos

Estos caracoles son los comedores de algas por excelencia, se recomienda una unidad por cada 12 litros de agua. Se deben introducir junto a la roca viva, antes de la explosión de algas, pueden acabar con las algas filamentosas antes de que aparezcan, permitiendo la aparición inmediata de las macroalgas y la aceleración del proceso de maduración (puede estar completado en 1 semana).

Hay varias especies de Turbo, la más recomendada es T. castaneus, procedente del caribe, se puede adquirir por docenas a un buen precio y por unidades en tamaños grandes (súper).

Los Trochus

Son caracoles similares a los turbos. Su alimentación también esta basada en algas filamentosas.

Nudibranquios

No todos los nubibranquios son terribles devoradores de invertebrados, aunque sí la gran mayoría. Dentro de las miles de especies hay unas pocas que han especializado su dieta en algas filamentosas y son adecuadas para acuarios de arrecife:

Phyllidia (puntos naranjas), Cuasimodo (negro), Nubibranquio decorado, etc.

Estrellas

También encontramos dos especies de estrella que centran su alimentación en algas:

Linkias y fromias.

Erizos

Todos los erizos comen algas, el problema es que su boca coriácea puede incluso con las algas rojas calcáreas, dejando la roca base totalmente pulida. Los más adecuados son los diadema.

Cangrejos

Dentro de las especies de cangrejo ermitaño encontramos a los dardanus y pilopagurus. Estos cangrejos son buenos devoradores de algas y muy decorativos en el acuario, además también pueden realizar tareas de limpieza de detritus.

Peces

Vienen siendo los más utilizados para el control de algas ya quese conoce su dieta desde hace más tiempo. Son ideales cualquier especie de cirujano (en especial P. hepatus y Zebrassoma flavescens).

Tampoco podemos olvidar a los blenios como buenos pastadores ( en especial salarias e istiblenius). En el grupo de los gobios también encontramos varias especies idóneas (Amblygobius, gobiodones, algunos amblieleotris y algunos cryptocentrus).