Acuario para pequeños cíclidos sudamericanos.

Microgeophagus ramireziTodas aquellas especies catalogadas como cíclidos enanos tienen un tamaño inferior a los diez centímetros, de modo que se pueden mantener en acuarios de pequeño tamaño. En general, salvo casos puntuales son peces pacíficos que gustan de la compañía de sus semejantes, excepto durante el período reproductivo en el que se vuelven muy agresivos, incluso con peces de tamaño mucho mayor.

Siempre hay excepciones a este comportamiento sociable como es el Apistograma agassizii, quizás la especie más agresiva de entre todos los cíclidos enanos. Por el contrario, el Microgeophagus ramirezi, es muy pacífica e incluso tímida, menos en el periodo de desove que se vuelve territorial y ataca a los compañeros de tanque.

Biotopo

Se encuentran ampliamente distribuidos por la cuenca del río Amazonas y afluyentes, en zonas con exuberante vegetación: las aguas son tranquilas y están teñidas por los taninos, provenientes de la descomposición de hojas que caen al fondo o bien de los troncos, muy presentes, donde los peces han encontrado el lugar idóneo para esconderse o hacer la puesta.

Todos los cíclidos enanos de Sudamérica requieren de aguas blandas y ácidas, con una temperatura media de unos 26ºC.

Acuarios aconsejados

Para mantener a estos pequeños y llamativos perciformes se recomiendan acuarios más anchos que profundos, eso se debe a que los peces delimitarán un territorio que defenderán activamente durante el periodo reproductivo. Una pareja o un trío (formado por un único macho y dos hembras) en un acuario de 60 litros es una opción excelente. Si el acuario es de mayor tamaño podremos optar por mantener alguna especie más, siempre y cuando el espacio lo permita.

Para mantener a estos llamativos cíclidos tenemos varias opciones, la primera sería el “acuario biotopo amazónico”, o lo que es lo mismo, una recreación de su hábitat natural.

La decoración estaría compuesta básicamente por troncos, alguna planta de bajos requerimientos lumínicos y piedras. En general estos acuarios son de arena de diferentes granulometrías y de colores oscuros. El agua puede o no ser de color té, para ello bastará con limpiar poco los troncos (ya que soltarán taninos) o bien obtener en el comercio especializado productos que tiñan el agua para conseguir así un acuario más natural. También podemos optar por tener el agua cristalina, para ello limpiaremos exhaustivamente los troncos de madera de pantano, así el acuario lucirá más.

La otra opción, seguramente la más deseada por el aficionado, sea la del acuario totalmente plantado. También están presentes los troncos y las rocas pero tienen una importancia menor. Los peces se moverán entre la vegetación y si hay suerte, harán la puesta en alguna piedra, en un cristal o en un tronco. Con eses fines también se recomiendan hacer varias cuevas con piedras (también se emplean tiestos de cerámica, pero no son agradables a la vista).

En ambos casos, el agua será ácida, blanda y de excelente calidad, por lo que se recomienda un filtro potente, siempre y cuando no haga demasiado movimiento en el acuario, pues son peces de aguas tranquilas.

Para darle un toque original podemos introducir hojas secas, como las de Ficus benjamina. Normalmente estas estarán en el fondo y nos ayudarán a acidificar el agua del tanque). Como ejemplo ponemos al ficus, pero también hay otras hojas que se pueden recolectar en la naturaleza, como las del roble: las herviremos brevemente para evitar que estén flotando por el acuario y las repondremos periódicamente, ya que a la larga se pudren.

Filtración e iluminación

Se recomienda filtrar con carbón activo, al menos, durante las dos primeras semanas para así evitar cualquier resto nocivo que pudiera haber en el acuario.

Como ya hemos comentado antes, las aguas en las que habitan no son muy agitadas, y es por ello que evitaremos hacer corrientes en el acuario. Obviamente, el filtro deberá mover al menos tres veces el volumen del tanque por hora, de no ser así será necesario hacer más seguidos los cambios de agua, sobre todo si mantenemos especies exigentes como Microgeophagus ramirezi.

Microgeophagus ramirezi
Microgeophagus ramirezi
Pertenece: Cichlidae
 
Apistogramma borellii

Apistogramma borellii
Pertenece: Cichlidae

Apistogramma cacatuoides
Apistogramma cacatuoides
Pertenece:
The Krib 

Especies de peces indicadas

Entre las especies predilectas para poblar acuarios amazónicos se encuentran los simpáticos tetras, un pequeño cardumen da un toque elegante al acuario, sobre todo cuando este está repleto de matas de diferentes plantas acuáticas. Normalmente siempre suelen ir juntos, sobre todo en grandes acuarios, de modo que dan efectos muy agradables a la vista, estos peces ocupan la zona baja-media del acuario, al igual que nuestros cíclidos enanos.

La presencia de peces Disco del género Symphysodon es totalmente compatible siempre que el acuario permita albergar una pequeña colonia de al menos tres ejemplares. Los peces ángel del género Pterophylum también son una opción ya que habitan zonas superiores en la columna de agua y no rivalizarán con los territorios de nuestros pequeños cíclidos.

Los pequeños loricáridos pueden plantear problemas ya que van a competir en las mismas zonas territoriales de las hembras por lo que no los consideraríamos compatibles salvo que el acuario fuera del tamaño suficiente para que los loricáridos tuvieran su propio territorio.

Especies de plantas indicadas

Por último, vamos a citar alguna planta que nos podrá dar mucho juego en nuestro pequeño biotopo. Como ya comentamos, en algunos de los biotopos las plantas apenas están presentes debido a los taninos que contiene el agua y que impiden que la luz penetre totalmente hasta donde están estas. Entre las plantas más empleadas en este tipo de acuario son las pertenecientes al género echinodorus. Un buen ejemplo de la belleza que tiene es la Echinodorus grandiflorus, aunque requiere de una alta iluminación, y por lo tanto es aconsejable que las plantas (no sólo esta) estén en un acuario sin la presencia de taninos.